blog img

Este mítico gimnasio en Puertochico va a ser reabierto por parte de la cadena familiar santanderina Xfit, especializada en instalaciones y máquinas muy modernas, con un ambiente familiar de toda la vida y una enseñanza muy basada de artes marciales y deportes de contacto.

XFit impulsará una nueva etapa para el histórico centro deportivo de Escolapios en Santander

El histórico centro deportivo situado en la calle San Martín de Santander iniciará una nueva etapa con la próxima apertura de XFit, una cadena de origen santanderino que apuesta por un modelo de gimnasio moderno, cercano y orientado tanto al entrenamiento de fuerza como a las artes marciales y los deportes de contacto.

El objetivo será recuperar un espacio muy conocido por varias generaciones de santanderinos

Tras varios años de incertidumbre y después del cierre que vivió la instalación en 2019, el complejo volverá a abrir sus puertas con un proyecto completamente renovado. El objetivo será recuperar un espacio muy conocido por varias generaciones de santanderinos, combinando la tradición del centro con unas instalaciones adaptadas a las necesidades actuales.

La empresa llevará a cabo una importante actualización del gimnasio, incorporando maquinaria de última generación para musculación, entrenamiento funcional y preparación física. La renovación también incluirá nuevos espacios destinados a mejorar la experiencia de los usuarios, manteniendo al mismo tiempo el carácter familiar que siempre ha distinguido a estas instalaciones.

Uno de los pilares del nuevo proyecto será precisamente ese ambiente cercano que caracteriza a XFit. Frente a los grandes gimnasios impersonales, la cadena apuesta por un trato directo, el seguimiento de los entrenamientos y la creación de una comunidad deportiva donde puedan convivir tanto personas que se inician en el ejercicio físico como deportistas con experiencia.

Además de la sala de musculación y las actividades dirigidas, el nuevo centro tendrá una fuerte orientación hacia las artes marciales y los deportes de contacto, disciplinas que forman parte de la identidad de XFit. La programación incluirá diferentes modalidades adaptadas a todas las edades y niveles, fomentando valores como la disciplina, el respeto, la superación personal y el compañerismo.

Centro deportivo ubicado en la calle San Martín de Santander

La filosofía de la empresa se basa en ofrecer un entrenamiento completo, donde la preparación física se combine con actividades técnicas y deportivas que ayuden a mejorar la condición física, la coordinación, la confianza y el bienestar general. La reapertura supondrá también la recuperación de una instalación emblemática para Santander, especialmente conocida por albergar la primera piscina cubierta de la ciudad y por haber sido durante décadas un punto de encuentro para numerosas familias. Con este nuevo proyecto se pretende devolver al edificio el protagonismo que tuvo durante tantos años, adaptándolo a los estándares actuales sin perder su esencia.

Desde XFit se considera que la recuperación de este espacio representa una oportunidad para seguir impulsando el deporte en la ciudad, ofreciendo un centro moderno, accesible y con una identidad muy marcada. La combinación de equipamiento de última generación, un equipo profesional especializado y una filosofía basada en la cercanía y el deporte como forma de vida busca convertir nuevamente este histórico gimnasio en un referente para los aficionados al fitness, la musculación y las artes marciales en Santander.

En 2019, el centro deportivo ubicado en la calle San Martín de Santander, propiedad de la orden de los Escolapios, cesó temporalmente su actividad tras iniciarse el proceso de liquidación de la empresa que gestionaba las instalaciones. Como consecuencia, el gimnasio y la piscina permanecieron cerrados mientras avanzaba el procedimiento concursal, iniciado meses antes. Se trataba de un complejo con una larga trayectoria en la ciudad, ya que albergaba la primera piscina cubierta construida en Santander.

El cierre afectó a cerca de 800 abonados, muchos de ellos vinculados al centro desde su inauguración décadas atrás. Aquellos usuarios que habían abonado por adelantado sus cuotas anuales pudieron reclamar las cantidades correspondientes dentro del concurso de acreedores. El perfil predominante de los clientes era el de familias y personas mayores de 40 años, habituales de un centro que destacaba por su ambiente cercano y un trato personalizado.

Entre las razones que se señalaron entonces para explicar la complicada situación económica figuraban el incremento del IVA aplicado a los gimnasios, que pasó del 4 % al 21 %, así como las dificultades para competir con instalaciones más modernas. También se apuntó que el edificio necesitaba importantes inversiones de mantenimiento, lo que reducía aún más su competitividad frente a otros complejos deportivos de reciente construcción.

Aquí llegó a haber un club de natación con secciones de natación sincronizada y waterpolo

A pesar de estas dificultades, durante los últimos años de actividad se impulsaron nuevos proyectos deportivos. La piscina, que inicialmente registraba una escasa participación, consiguió poner en marcha un club de natación con secciones de natación sincronizada y waterpolo, incrementando notablemente el número de deportistas inscritos. Sin embargo, la evolución positiva de estas iniciativas no fue suficiente para garantizar la viabilidad económica del centro.

Pocos días antes del cierre se alcanzó un acuerdo para aplicar un expediente de regulación de empleo de carácter extintivo que afectó a los 17 trabajadores de la instalación, entre monitores deportivos, personal de mantenimiento y empleados de recepción.

La piscina cubierta de los Escolapios, con 25 metros de longitud, había ocupado un lugar destacado en la historia deportiva de Santander al convertirse, más de tres décadas antes, en la primera piscina cubierta de la ciudad. Durante sus primeros años de funcionamiento llegó a contar con listas de espera debido a la elevada demanda. Su creación fue impulsada por Orlando, un histórico profesor del colegio y entrenador del Club Parayas, donde formó a destacados nadadores cántabros de los años ochenta. Tras casi veinte años bajo su gestión, la explotación pasó posteriormente a otros grupos empresariales antes de llegar a su última etapa.

El procedimiento concursal se inició oficialmente en enero de 2019, cuando un juez declaró el concurso voluntario de acreedores y designó un administrador concursal. Durante los meses siguientes se constató la delicada situación financiera de la sociedad gestora, con un pasivo cercano al millón de euros y deudas con distintas administraciones públicas, proveedores y otros acreedores, siendo una parte importante de ellas derivadas del alquiler de las instalaciones. Finalmente, se solicitó judicialmente la liquidación y el cierre de la actividad.

Aunque el centro dejó de funcionar, las partes implicadas manifestaron entonces su intención de agilizar el proceso para minimizar el impacto sobre los colegios y usuarios que utilizaban habitualmente las instalaciones. El objetivo era facilitar la venta de la unidad de negocio a nuevos operadores interesados y permitir que la actividad pudiera retomarse en el menor tiempo posible, siempre que aparecieran ofertas viables durante el proceso de liquidación.

Leave a Reply