blog img

Hablamos hoy con Álex, entrenador de defensa personal con armas en Santander, que nos enseña a enfrentar cualquier amenaza por difícil y peligrosa que sea.

MIRA EL VIDEO DE UN ENTRENAMIENTO AQUÍ

Aquí no venimos a hablar de teorías ni hacer movimientos muy bonitos. Lo que quieren mis alumnos y yo también es que si tenemos mala suerte y nos encontramos con cualquier cofre de estos que parece que hoy en día están por todas partes pues podamos salir bien librados del tema. Con movimientos repetitivos y automatizados que funcionan y que nos permitirán siempre tener una ventaja para golpear o escapar y no ser nosotros mismos golpeados por un delincuente o maltratador en general.

Defensa personal contra cuchillos en Santander

Yo enseño a mis alumnos a automatizar movimientos de defensa personal que les pueden salvar la vida. Este entrenamiento no es solamente para personal de seguridad o policías, sino que todos podemos ser objeto de cualquier agresión en cualquier momento.

La diferencia entre entrenar con un cuchillo de goma o uno de verdad que no tiene punta ni filo es enorme porque nuestra psicología nos dice que un cuchillo nos puede matar en cualquier momento y entrenando y sabemos que es el cuchillo es inofensivo el solo brillo nos trastoca bastante y nos pone nerviosos.

El que de verdad sabe apuñalar y te quiere matar lo va a conseguir casi con toda probabilidad porque además no te va a telegrafiar sus intenciones. Incluso un cuchillo muy grande puede esconderse con bastante facilidad debajo del antebrazo. De ahí que sepamos identificar estas amenazas antes siquiera de saber cómo enfrentarlas.

Automatizar movimientos significa que estemos preparados para cualquier agresión o contacto no deseado y sin importarnos tanto si es un puñetazo o una puñalada. De hecho, el no ver el cuchillo puede ser hasta muy positivo, ya que entonces nos asustaremos menos. Y podremos reaccionar con mayor serenidad y fluidez.

En la imagen: un ciudadano se defiende de unos malandros usando técnicas de MMA:

Clases de defensa policial en Santander

Ante cualquier agresión sólo hay dos posibilidades: evitarla a toda costa y salir corriendo o quedarse y neutralizar al agresor. En cualquier caso, no podemos tardar más de unos pocos segundos en hacer lo que tengamos que hacer y lo que no se puede es dudar. Porque en la duda viene el resultado que menos nos interesa. No nos podemos quedar bloqueados y siempre hay que reaccionar.

El otro día escuchaba una anécdota de un hombre joven de Madrid, originario de Vallecas, cuyo lema es que él siempre quiere golpear primero si quieres ganar y no ser tú la víctima siguiente. Y en este caso, al escuchar en el metro que le iban a quitar la chaqueta, porque unos delincuentes lo estaban comentando entre sí, en lugar de alejarse o intentar hacer como que no ha pasado nada o evitar el conflicto de alguna manera lo que hizo esta persona fue girarse ya en el acto para golpear. Con una frialdad y un valor que evidentemente no estaban de más cuando nadie comenta en alto estas cosas si no tiene, como mínimo, malas intenciones.

En la imagen: el Torneo John Wick, en el que se compite por intentar usar un arma que está en el suelo contra el otro.

La reacción es lo que tenemos que automatizar siempre y se consigue a base de entrenar mucho y automatizar los movimientos. Mi sistema es que mis alumnos utilicen lo mejor que tienen, que es lo que les va a salir en un momento de emergencia, porque lo llevan haciendo toda la vida y entrenando mucho y repitiendo mucho. Y se lo adapto a lo que es una pelea real en la calle en la que no haya saltos ni hay normas ni hay árbitro ni hay nada más que intentar salir del mal trance y a ser posible siempre con una salida en mente.

En la imagen, una mujer que cree estar siendo acosada reacciona de inmediato, con un potente golpe en la cabeza de esa persona.

Defensa personal contra armas en Santander

Porque siempre tenemos que tener la vista puesta en una ruta de escape que sea lo más fácilmente asequible y rápida. Y no confiar en que nadie que se acerca tenga siempre las mejores intenciones porque no es así. Y hay muchos trucos como acercarse a nosotros para comentarnos cualquier estupidez o incluso decirnos que no quieren problemas cuando realmente lo que quieren y buscan es eso.

Y es entonces cuando tenemos que identificar rápidamente el momento en el que va a haber un problema muy gordo y alejarnos, sin recibir ningún golpe ni mucho menos una puñalada ni nada de eso.

Y ojo. No siempre se arregla todo alejándonos o intentando escapar a toda prisa, por lo que también se puede intentar una aproximación muy decidida al adversario para noquearlo cuanto antes o desarmarlo, pero el objetivo en estas clases no es ganar una batalla tanto como no perderla. Porque en la calle no te van a dar una medalla si ganas y el adversario no te va a abrazar y te va a dar la mano. Eso no existe en la calle y mucho menos cuando hay tantos delincuentes y personas descerebradas que van drogadas por todas partes.

Leave a Reply