Hablamos hoy de una tendencia en alza: los deportes de lucha y defensa personal en Santander. Estos deportes de lucha y las artes marciales han dejado de ser hace mucho tiempo un territorio eminentemente masculino y empiezan a ser cada vez más practicadas y conocidas por el público femenino. Esto es interesante también desde el punto de vista de la defensa personal, que puede ayudar tanto a las mujeres y a todo el mundo a tener una mayor confianza en nosotros mismos que incluso a salir de problemas que de otra manera pueden acabar muy mal.

Las clases de defensa personal con y contra armas de Álex en Santander y se caracterizan por el realismo y la fluidez con la que se repiten movimientos que son lógicos y a la vez no tan difíciles de imitar y asimilar.

Yo siempre les digo a mis alumnos que si alguien aparece con un cuchillo no van a salir bien parados casi seguro. Con suerte será un borracho que no sabe demasiado bien lo que está haciendo y no tiene los reflejos necesarios para hacer daño de verdad, pero también puede suceder que sea un experto en el manejo de armas blancas que nos haga pasar muy mal rato. En este segundo caso, y en todos los casos en general cuanto antes nos alejemos del foco de peligro será mucho mejor. Pero tenemos que estar preparados incluso para llevarnos a alguna herida, cuidando siempre de que no sea la de peor pronóstico posible.

Los movimientos que enseña a Alex para esta defensa contra cuchillos en Santander son bastante intuitivos y se basan en la lógica de que hay que intentar apartar el arma y sobre todo apartarnos nosotros lo más que podamos.

Hasta para escapar hay que dar algún que otro golpe que consiga apartar ese arma de nosotros y siempre teniendo en cuenta que tenemos que tener localizada la mejor vía de escape cuanto antes. El problema viene cuando no podemos escapar porque tenemos a nuestra familia en peligro. ¿Qué podemos hacer entonces? Pues hay que intentar salir lo menos heridos que sea posible mientras nuestra familia tiene tiempo para escapar.

Si tenemos un arma a mano o cualquier objeto contundente podemos centrarnos en golpear la muñeca o el brazo del atacante de intentar que ese arma no pueda ser utilizada en ese siguiente ataque que vendrá a continuación. Si estamos luchando contra alguien que tiene un cuchillo o cualquier objeto contundente debemos centrarnos también en alcanzar ese arma como sea posible y tratar de impedir el uso de ambas manos por parte del agresor. En nuestro sistema de defensa personal intentamos coger el arma a toda costa y desarmar al agresor, pero por el camino es posible que tengamos que atacar también el brazo contrario para molestarle lo más que sea posible.

Merab Dvalishvili dice que todo el mundo quiere patrocinarlo ahora: «Ropa, coches o relojes gratis… Todo el mundo quiere patrocinarme ahora… Pero cuando vine a Estados Unidos trabaje muy duro en la construcción y nadie me regalaba nada, luego todo lo que tengo me lo he ganado«.

Todo lo que hayamos aprendido antes de boxeo o de Jiu Jitsu o de Muay Thai o de cualquier cosa nos servirá para neutralizar a ese oponente cuanto antes, pero cuando hay un arma blanca de por medio o un arma de cualquier tipo hay que intentar ir a por ese arma a toda costa. Ya no estamos hablando simplemente de noquear al contrario. Eso lo haremos si es posible lograrlo sin resultar heridos de gravedad en el camino y sin exponernos a riesgos innecesarios. Pero la prioridad es el arma que están utilizando contra nosotros.

Muchos policías vienen a mis clases porque ven que esto funciona de verdad, no solamente para hacer la detención como tal, sino para desarmar a los sospechosos con las máximas garantías que pueden ofrecer tantos años de experiencia en algo tan duro como la seguridad privada en locales nocturnos. Una experiencia que me ha costado muchos sustos y malas experiencias, pero de las que he podido salir más o menos bien parado por esta forma mía de luchar.