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- Ago 24, 2026
- Cantabria, Construcción y reformas, Hostelería y turismo, Reformas, Santander
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Hablamos de las reformas de casas en Piélagos y la cantera de Arce, puesto que es una explotación que literalmente domina todo el paisaje de Puente Arce y sus alrededores. Ecologistas en Acción ha vuelto a poner el foco sobre la actividad de la empresa Laherrán en Piélagos. La organización sostiene que la compañía habría reanudado sus operaciones en la cantera de Arce pese a los sucesivos precintos municipales y después de que distintas decisiones judiciales avalaran el cierre de las instalaciones.
La verdad es que no es que sea una molestia excesiva ni mucho menos, pero el desarrollo de Puente Arce como una zona residencial y turística y de servicios contrasta bastante con una explotación tan grande y con tanto trasiego de camiones y ese polvo en suspensión y ese ruido que produce todo eso. Sin embargo, si queremos de verdad vivir en un país garantista tendremos que asumir las disposiciones judiciales por encima de los deseos arbitrarios de los políticos de todo signo o de los ecologistas.
Y se supone que en un Estado de Derecho tiene que primar el juzgado por encima de cualquier tribuna pública y de cualquier lloradera si no queremos estar a expensas de supuestas mayorías y de abusones que pretenden representar a todo el mundo sin consultas previas. ¿Qué pasará al final con este conflicto abierto desde hace más de 10 años?
Según la denuncia de los ecologistas, el último precinto fue colocado por el Ayuntamiento de Piélagos el pasado 8 de julio. Sin embargo, la organización asegura que la empresa habría vuelto a retirarlo para continuar trabajando tanto en la cantera como en la planta destinada al tratamiento de áridos.
La situación se prolonga desde hace años y ha generado un enfrentamiento entre la empresa, el Consistorio y vecinos de la zona. Ecologistas en Acción afirma que Laherrán lleva alrededor de 75 años desarrollando su actividad sin disponer de licencia municipal y critica especialmente la respuesta del Ayuntamiento ante los sucesivos incumplimientos que, según sostiene, se habrían producido.
Las reformas en Piélagos y el conflicto de la cantera de Puente Arce
El origen de la actual disputa se sitúa, al menos, en 2015. Fue entonces cuando el Ayuntamiento adoptó acuerdos dirigidos al cierre de la cantera y de la instalación de tratamiento de áridos. Desde ese momento, según la organización ecologista, la empresa ha recurrido ante los tribunales las distintas decisiones municipales encaminadas a poner fin a su actividad. Ecologistas en Acción sostiene que, una vez que algunas de esas resoluciones adquirieron firmeza y dejaron de admitir nuevos recursos, la empresa habría procedido a romper los precintos colocados por el Ayuntamiento. La organización afirma que esta situación se habría producido hasta en tres ocasiones, permitiendo que la actividad continuara pese a las medidas de cierre.
El último episodio denunciado se habría producido después del precinto instalado el 8 de julio. Para los ecologistas, el hecho de que las instalaciones hayan seguido funcionando durante las semanas posteriores demuestra que el conflicto está lejos de resolverse y vuelve a poner en cuestión la capacidad del Ayuntamiento para hacer cumplir sus propias decisiones.
Críticas a la actuación del Ayuntamiento de Piélagos
La organización conservacionista dirige buena parte de sus críticas contra el Consistorio. Ecologistas en Acción considera que el Ayuntamiento está actuando con demasiada lentitud y denuncia una supuesta falta de ejecución de las órdenes de cierre. La entidad recuerda además una resolución judicial dictada en diciembre de 2024 por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1. Según la interpretación realizada por Ecologistas en Acción, aquella sentencia cuestionó determinados aspectos de la actuación municipal durante la tramitación del expediente relacionado con Laherrán. La organización destaca especialmente las consideraciones del juzgado acerca de la gestión administrativa del procedimiento. En su lectura del fallo, la actuación municipal habría generado nuevas oportunidades para que la empresa pudiera continuar recurriendo las decisiones adoptadas.
Para Ecologistas en Acción, las conclusiones de aquella resolución reflejan un problema que se ha mantenido durante años: la dificultad de las administraciones para ejecutar de forma efectiva decisiones que afectan a una actividad empresarial sometida a un prolongado conflicto administrativo y judicial.

Quejas vecinales por ruido, polvo y tráfico pesado
El enfrentamiento no se limita al ámbito administrativo. Los vecinos de Arce llevan años expresando su malestar por las consecuencias que atribuyen a la actividad de la cantera. Ecologistas en Acción recuerda que las protestas de los residentes se remontan también a 2015 y señala entre las principales molestias las explosiones, las vibraciones y el ruido generados por la actividad industrial. A ello se sumarían las emisiones de polvo y el tránsito constante de vehículos pesados por las calles del entorno. Para quienes viven en las proximidades, el problema no se reduce únicamente a la existencia de una instalación industrial, sino a las consecuencias que su funcionamiento tendría sobre la vida cotidiana del barrio. El movimiento de camiones, las operaciones propias de la extracción y tratamiento de materiales y el ruido asociado a estos trabajos forman parte de las quejas recogidas por la organización ecologista. La denuncia vuelve así a situar en el centro del debate la compatibilidad entre una actividad extractiva de estas características y el entorno residencial en el que se encuentra.
Los ecologistas reclaman que se cumplan los cierres
Ante esta situación, Ecologistas en Acción reclama al Ayuntamiento de Piélagos que actúe y haga cumplir las decisiones adoptadas sobre la cantera de Arce. La organización considera que no basta con colocar nuevos precintos si posteriormente estos pueden ser retirados y la actividad continúa. Su petición incluye tanto la ejecución efectiva de los acuerdos municipales de cierre como el cumplimiento de las resoluciones judiciales relacionadas con el expediente. También reclama que se adopten las medidas correspondientes frente a los sucesivos episodios que, según su denuncia, habrían permitido mantener en funcionamiento las instalaciones.
El caso de Laherrán representa así un conflicto que se prolonga durante más de una década en su actual etapa administrativa y judicial. Mientras la organización ecologista insiste en que la actividad debería permanecer cerrada, la situación continúa generando controversia en Piélagos y mantiene a los vecinos de Arce pendientes de las decisiones que puedan adoptar las administraciones competentes. La última denuncia de Ecologistas en Acción añade un nuevo capítulo a una historia marcada por los precintos municipales, los recursos judiciales y las reclamaciones vecinales. El futuro de la cantera dependerá ahora de cómo se ejecuten las resoluciones existentes y de las actuaciones que adopten las autoridades responsables de hacerlas cumplir.


